Las Mujeres están bravas
Hay un tipo de rabia que no grita, que no marcha con cacerola, que no sale en los noticieros. Es la rabia de la mujer que llegó a las 11 de la noche después de trabajar dos turnos, que calentó la comida, que revisó las tareas, que pagó lo que pudo pagar; y que antes de dormirse pensó: ¿hasta cuándo? Esa…
